sábado, 15 de noviembre de 2014

BIOGRAFÍAS: NINO ROTA.


NINO ROTA, 
LA BANDA SONORA DE UNA VIDA

MARIAN PIDAL
 



 
Corleone y Fortunella

 

   ‘El padrino’ cumple cuarenta años y entra en la madurez con la energía de la adolescencia. La obra cumbre de Francis Ford Coppola se vuelve mito. Cada revisión de la cinta, generación tras generación, saca a la superficie un cúmulo de talento que sobrecoge. Desde la idea primigenia de Puzo hasta la impecable realización de Coppola. De la apabullante interpretación de Brando a la amplitud dramática de Pacino, Duvall y Caan, piezas cruciales de un montaje que trasciende la placidez de la vida familiar para enredarse entre los hilos pegajosos del crimen organizado. El clan de los Corleone se magnifica en un filme de culto que deslumbra y abruma.

 

   Coppola coronó el Olimpo del celuloide tras el primer pase de ‘El padrino’, en 1972. Había depositado ilusiones en la producción sin confiar en la excelencia; si acaso, en la corrección. Sobreponiéndose al desánimo que contagiaba un trabajo lleno de dificultades, supo ahuyentar los malos pronósticos. Se esperaba una película de ‘Serie B’ y se dictaminaba que para gánsteres bastaban Cagney y Bogart. Errores de bulto. ‘El padrino’ arrasó en taquillas y festivales. La prensa, desbordada, buscó elogios para ponderar la factura de una obra perfecta.

 

 

   En 1958, Italia aplaudió un estreno más modesto: ‘Fortunella’, o la biografía de una joven ingenua en busca de un padre protector. Alejada en el tiempo y en el espacio de ‘El padrino’, ‘Fortunella’ se enorgullecía del patrocinio de grandes profesionales. De Filippo en la realización; Fellini, entre otros, como guionista, y estrellas del calibre de Masina y Sordi. Fortunella -personaje de tragicomedia y cuento de hadas- y Corleone -capo del cine negro en estado puro- se humanizaron al ritmo de dos partituras deliciosas y conmovedoras firmadas por Nino Rota.
 
 
    Nacido en Milán en 1911, Giovanni Rota Rinaldi se distinguió como un compositor precoz en el ámbito de la música clásica. Con una formación musical sólida, escribe oratorios, óperas, ballets y piezas cortas notables. Pero, en 1933 el cine le sacude. Tras escribir la música de ‘Treno popolare’, tarantelas, mambos, bayones, valses y fanfarrias se apoderan en cascada de sus pentagramas. Pinta como nadie la algarabía, la zozobra, la utopía y el esnobimo que recorren los patios de vecindad escandalosos y las calles sombrías de adoquines gastados; los casinos lánguidos y las escuelas decrépitas con olor a rancio; los circos desvencijados hasta la desolación.

 

 

   Rota inaugura su colaboración con el cine italiano e italoamericano, el episodio más fructífero de su carrera. Pone música a títulos inolvidables como ‘Anna’, de Lattuada; 'Romeo y Julieta, de Zeffirelli; 'Rocco y sus hermanos' y 'El gatopardo', de Visconti; 'El jeque blanco', 'Los inútiles', 'La strada', 'Las noches de Cabiria', 'La dolce vita', 'Fellini 8 1/2', 'Roma' y 'Amarcord', de Fellini y la trilogía de 'El Padrino', de Coppola.
 

  Hollywood reconoció pronto el talento de Rota pero le escamoteó un Oscar en 1972. La Academia adujo que el motivo siciliano de ‘El padrino’ se reconocía en la banda sonora de ‘Fortunella’. Cierto, aunque Nino lo había reutilizado después de adaptarlo a las exigencias de un guión antagónico y de una estética remota. Nunca un autoplagio había salido tan caro. El desengaño cesó en 1974 cuando una de las secuelas más memorables de la cinematografía universal, ‘El padrino II’, puso en las manos de Rota la estatuilla dorada. Llegaba, por fin, el premio a las melodías tiernas y afectivas. Tarde fue siempre mejor que nunca.

 
La música de la discordia

 

'NINO ROTA',
GIOVANNI ROTA RINALDI, 
3-XII-1911, Milán, Italia/
10-IV-1979, Roma, Italia.
Compositor. 

El texto que acompaña a este artículo fue publicado por MARIAN PIDAL en 2012 para ‘El Comercio’, periódico de Gijón, España.